Declaración "Vino, Nutrición y Salud"

Declaración “Vino, Nutrición y Salud” impulsada por la FIVIN.

Hace ya más de un año que la insigne menestra Elena Salgado realizó un nuevo intento de intervencionismo paternalista catalogando al vino como sustancia nociva para la salud.

En su día, hubo muchos sectores que se levantaron contra esta medida, desde el ministerio de cultura, hasta los medios de comunicación (que veían peligrar uno de los sectores que más ingresos les genera)

… a día de hoy ha corrido mucha tinta y pocas cosas han cambiado.
Por mi parte estoy en contra de cualquier intervencionismo y más cuando son de el tipo: “Pobres consumidores ignorantes que necesitan que papá estado les marque el camino y les diga qué es lo que deben o no deben consumir…”
Sin embargo, también admito que si queremos mejorar nuestra salud, hemos de hablar de pautas de alimentación saludables… y aquí juega una gran baza la ingesta de alcohol.
No creo que haya nadie que defienda la ingesta masiva de bebidas alcohólicas, pero de ahí a condenar al vino al ostracismo hay un abismo.

…y sobre todo, en ese abismo está mi (nuestra) libertad individual. Quiero ser libre para decidir y quiero ser libre hasta para equivocarme.

Parece mentira que un gobierno que nos quiere limitar el consumo de vino para que no nos hagamos pupita defienda por otra parte la eutanasia, y el derecho de cada uno a decidir sobre su propio cuerpo!
(…pero bueno, me estoy desviando)

Retomando la senda del vino, quiero desde aquí suscribirme públicamente a la declaración “Vino, nutrición y salud” promovida por el FIVIN.
Como en todo, no soy ajeno a que detrás de está declaración hay intereses económicos; pero la sigo considerando válida.

Dicha declaración consta de los siguientes puntos:

1.- El vino es un alimento que forma parte de la cultura tradicional de los países mediterráneos. Los clásicos griegos ya presentan la cultura del vino como característica de los pueblos agricultores civilizados.

2.- La viña configura un paisaje característico y perfectamente integrado en el medio natural y tiene una importancia capital en el mantenimiento del medio ambiente, especialmente en la protección del suelo frente a los procesos erosivos. La viña ofrece un doble beneficio medioambiental en la lucha contra el cambio climático: es fuente de oxígeno y absorbente de los gases de efecto invernadero.

3.- El cultivo de la viña y la elaboración del vino ha generado en cada territorio una arquitectura que ha configurado un paisaje, tanto rural como urbano, singular.

4.- Numerosos estudios científicos han demostrado los beneficios para la salud del consumo moderado de vino. Tomar vino con moderación es saludable, e incluso recomendable en adultos sanos.

5.- Practicar la abstención en caso de enfermedad, embarazo o trastorno psíquico y en caso de tomar fármacos o sedantes.

6.- Transmitir la cultura del vino en el entorno familiar y social de forma que se aprenda a consumirlo de manera moderada y responsable.

7.- Los encantos del vino se encuentran en los matices cromáticos y en los aromas. Beber mucho o beber deprisa disminuye el placer de degustarlo. Tomarlo despacio permite saborearlo con los cinco sentidos.

8.- El vino está hecho para acompañar las comidas, y una buena comida, para que la acompañe un vino.

9.- El consumo de vino es un acto social, y por este motivo hace falta compartirlo para poder disfrutar de toda su complejidad.

10.- Armonizar vino con alimentos, así como vino con oportunidades, es un arte.

La declaración ha sido suscrita ya por diferentes municipios y zonas vinícolas, y es para mi una forma de reivindicar y preservar la cultura del vino.

¿Qué es la cultura del vino?
Buena pregunta.

Eso es materia suficiente para un post aparte.

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Comment
  1. Me quedo con la desviación del tema, estamos en un estado sobreprotector y lo malo es que ‘tragamos’ como autenticos estúpidos. Creo que existe una diferencia entre vivir en un estado de bienestar mediamente tutor de las acciones libres, pero que hasta se preocupen de lo que comemos o bebemos (ya no de decir de lo que fumamos) es demasiado. El que quiera obstruir sus arterias con la ultima moda en fastfood es libre de hacerlo y el en el caso del vino, el que lo consuma sin moderación alguna, allá el. Siento la parrafada, pero me pongo demasiado tenso con este tema, me doblaré la medicación…

    Buen artículo capitán

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