El pasado miércoles, disfrutamos en el restaurante La Nuez de Pamplona de una estupenda cata-cena maridaje con rieslings alemanes de diferentes regiones vinícolas.
El evento organizado por LuisMix vinos con la colaboración de Julio Flames del restaurante La Nuez, contó con la presencia de Michael Whor, importador de vinos en España y uno de los mayores expertos en la variedad Riesling.
El equipo de La Nuez con Julio Flames a la cabeza, realizó un trabajo excepcional, tanto en la cocina como en la sala, haciéndonos disfrutar de los estupendos maridajes que prepararon para cada vino
Asistentes a la cena-cata .antes de comenzar el evento
Luimix, Michael Whor y Julio Flames, los organizadores de la noche.
Menú de la velada, con sus correspondientes maridajes.
Los vinos catados fueron:
Georg Breuer Brut 2002 (Rheingau)
Bürkling Wolf Auslese Rechbächel 98 (Pfalf – Palatinado)
Grans Fassian Grand Cru Hofberger 06 (Mosela)
Wittmann Grand Cru Kirchspiel 04 (Rheinhessen)
Enrich Schönleber Grand Cru Halenberg (Nahe)
Maximin Grünhauser- Schubert Auslese Abtsberg 05 (Mosela)
Los auténticos protagonistas de la noche.
A nivel gastronómico tengo que decir que el restaurante La Nuez ha sido una muy grata sorpresa para mi. Era un restaurante que llevaba tiempo queriendo probar, pero por diferentes circunstancias nunca había encontrado el momento.
Era un local del que me habían hablado muy bien …y no tan bien. En ambas ocasiones gente a la que considero con criterio gastronómico, por lo que el sitio tenía su incógnita para mi. …pero el pasado miércoles, se despejaron todas las dudas. La noche fue un alarde de sencillez, buen gusto y técnica.
Sencillez por el tipo de cocina; clásica con aires modernos, actual y sin estridencias.
Buen gusto por los maridajes elaborados para cada vino. …y finalmente dominio de la técnica, para darle a cada plato ese punto justo y equilibrado que transforma un simple pichón en algo sublime.
Dos estupendos entrantes: Tartar de Buey (excelente!) y Buey de mar con apio y manzana
Pichón asado con nabos glaseados. Un plato sencillamente IMPRESIONANTE! El punto de jugosidad y la textura del pichón es algo que no he visto en ningún otro restaurante. Magistral.
Entre los platos también destacar una terrina de Foie con gelatina de Riesling y un Bacalao con costra de pan rallado, queso y tomillo al gratín que estaba soberbio. (de nuevo en su punto EXACTO). De hecho disfruté tanto en la cena, que me olvidé de sacar fotos en varias ocasiones.
Con respecto a la parte enológica de la velada, fue perfecto complemento a la calidad de la cena.
Los vinos Riesling son unos grandes desconocidos en la cultura enológica popular hispana. En mi opinión por tres motivos principales. En primer lugar por tratarse de vinos blancos (los eternos ignorados); en segundo lugar porqué en su vinificación NO se utiliza la madera (sacro-santo material en nuestra cultura vinatera) y en tercer lugar por sus indescifrables etiquetas, en las cuales es casi un milagro conocer el terroir, la vinificación, etc.
Comenzamos con un Riesling espumoso Georg Breuer Brut 2002 (Rheingau). Rheingau es una región junto al Rihn en las cercanías de Frankfurt, donde se producen los rieslings de mayor calidad. Un espumoso con toques de fruta, buen paso de boca con marcada acidez y ligera untuosidad.
El siguiente vino fue un espectacular Bürkling Wolf Auslese Rechbächel 98 (Pfalf – Palatinado). La región del Palatinado queda al sur del Rihn, cerca de la frontera con Francia y cuenta con uno de los microclimas más calurosos de la viña alemana, lo que facilita la maduración de las uvas.
El vino es una delicia a la vista y al resto de sentidos. Amarillo, oro intenso, limpio y brillante a pesar de sus años (98!). Lo primero que destaca en nariz son las notas de hidro-carburos, muy típicas de la variedad. Toques dulzones de fruta muy, muy, muy madura (melón?) notas de miel y pasas, típicas de la botritis noble. En boca untuoso, goloso y envolvente, mineral y muyyyy rico. El perfecto complemento para la terrina de Foie.
El siguiente vino fue un Grans Fassian Grand Cru Hofberger 06 (Mosela). La región de la Mosela (Mosel), esta situada al norte de Koblenz, en la frontera con Luxemburgo. Presenta una particularidad muy definida por el terreno donde se sitúan las viñas (generalmente pizarras).
El vino presenta un tono pajizo pálido con toques de verde oliva. Es un vino muy fresco, ácido y mineral.
Continuamos con un Wittmann Grand Cru Kirchspiel 04 (Rheinhessen). Un vino de tono pálido y reflejos nacarados. En nariz cítricos, flores blancas y mineralidad. En boca, gustoso, entre dulce y ácido…y algo flojo para mi gusto.
Enrich Schönleber Grand Cru Halenberg (Nahe) La zona del Nahedebe su nombre al río que la cruza. Se encuentra situada entre el palatinado y el Hesse Renano (Rheinhessen) Esta zona cuenta con mayor temperatura y sequedaz que sus regiones vecinas y producen vinos de gran acidez. Este Enrich Schönleber es un vino potente, mineral y amplio. Con un tono amarillo pajizo intenso, flores blancas en nariz, un toque de pedernal y un gran paso de boca.
Terminamos la noche con un Maximin Grünhauser- Schubert Auslese Abtsberg 05 (Mosela). Un vino que ya conocía y un vino que ya me gustaba (ver aquí). Amarillo oro, brillante, en nariz fruta madura, albaricoque, toques cítricos, de nuevo el bendito queroseno que tanto me gusta. En boca es muy goloso, mineral compensado todo ello con una buena acidez. Un vino francamente rico y un buen final para una gran noche.
En resumen: Una gran noche y una gran iniciativa a agradecer a Luismix y al equipo de la Nuez, que sin hacer demasiado ruido y sin derroche de marketing nos brindaron la oportunidad de disfrutar de grandes vinos muy, muy bien acompañados.
En los próximos días, Luismix también organiza las siguientes actividades:
- Martes 2 de marzo, presentación de la bodega Laderas de Montejurra, Dicastillo, Navarra.
- Martes 9 de marzo, presentación de bodegas Pinuaga, Toledo.
Si quieres participar escríbele a: tienda@luismixvinos.com



























Buen artículo, justo y adecuado, yo coincido con tu buena impresión del restaurante, en los vinos no estoy a tu altura, pero con dos matices:
el bacalao gratinado que estaba exquisito
La guarnición del pichón no me gustó, los nabos no le van nada al pichón
Por lo demás lo mejor de la cena tu compañía y la suerte de aprender de tus comentarios, tambien hubo fortuna con los compañeros de mesa que hicieron agradable la cata.
Un saludo cap
Uhm, qué buena pinta tiene el restaurante. No sabía de su existencia (es bastante nuevo, no?)…
De los Rieslings me anoto pues el Grünhäuser y el Bürklin-Wolf, a ver…
Un beso, capitano
@Jos …ciertamente el bacalao estaba exquisito. Yo lo definía como soberbio que creo que es similar.
Con respecto a los nabos que acompañaban al pichón… un toque diferente. No se si le pegaban o no, pero no desentonaban. Lo cierto es que tendemos a tener prejuicios con determinadas cosas (nabos, coles, etc) y por eso nos chocan cuando nos los sirven en un buen restaurante. Ya lo decía mi padre de nabos, maices y demás: “Eso es comida para cerdos” Yo creo que hay que ser más abiertos, y para mi el nabo no desentonaba.
@Natalika: La Nuez lleva (creo) un año y poco abierto. Hasta ahora no lo había probado (a pesar de las ganas que tenía) y ha resultado una agradabilisima sorpresa!
Bueno esto de que hay que ser más abierto y que los nabos no desentonaban… me tiene preocupado, …..esta alegría y entusiasmo me lo confirma.
Por veo que los vinos era algo decorativo por lo que comentáis.
Por cierto, de que color son los reflejos anácarados?
que inculto soy madrepía!
Hola Antidiluviano! sobre nabos prefiero no opinar
.
Con respecto a los vinos, para nada fueron un adorno. Fue algo muy muy interesante, el poder disfrutarlos, y sobre todo tener la oprtunidad de que alguien como M. Whor te los explique en persona. (es un tio de los que da gusto oir, pq sabe (un montón) de lo que habla… y eso cada día es más escaso.
…por cierto los tonos nacarados son esos reflejos y brillos que puedes ver en el interior una concha; entre rosaceos y verdosos.
…pero claro, para eso hay que se curioso y mirar!