DC#5: Trabajo en equipo

Este pasado viernes probamos una nueva modalidad del duelo de cucharones: El duelo de cucharones colaborativo. En lugar de competir sobre un mismo tema, yo me encargué del primero, y “Flambeator” Josetxo preparó el segundo.

Por mi parte preparé un “Revuelto deconstruido de Tripekis con cebolla caramelizada al cognac” …que sin pecar de inmodestia puedo decir que me quedó “de-muelte”

Josetxo que es un artista de los peces nos deleitó con un Rodaballo al horno con refrito y una guarnición de setas trigueros a la plancha.

Este menú fue la excusa perfecta para dar buena cuenta de los siguientes vinos:

Matarromera 2004 (D.O. Ribera del Duero)

Anastasio Tempranillo 2004 (D.O. Rioja)

Altar de Otazu 2003 (D.O. Navarra)

Pfeffingen riesling 2008 (D.O. Pfalz / Alemania)

Armilar Tawny Port (D.O. Oporto / Portugal)

El Matarromera, estaba francamente rico, oscuro, profundo, con mucha fruta madura, buen cuerpo y acidez, toques de vainilla y buena madera. MUY rico.

El Anastasio es un vino de los que a mi personalmente me descolocan. …y digo esto porque es un vino que en nariz promete mucho y en boca, esas promesas no se cumplen.

En nariz predomina la fruta negra muy madura, los tonos de compota, ciruelas pasas, toques minerales, un fondo de tabaco y barrica. En boca muy escaso de cuerpo, se eche de menos el vino poderoso que prometían sus aromas. Rico peeeeeero…  Para mi, no merece el precio al que lo venden.

El Altar de Otazu fue un poco la decepción de la noche. era un vino del que esperaba mucho …. y creo me ofreció poco.  Vino de capa muy alta, tono morado intenso, presenta el aspecto de un auténtico vinazo.  En nariz, muchos matices, fruta, toques terrosos… muchas cosas. En boca me pareció absolutamente brutal (en el sentido negativo) es como una patada en la boca, puro exceso de potencia. Pide a gritos muchos años de botella para domesticar a la bestia.  A posteriori he pensado que quizá necesitaba ser decantado y aireado unas horas antes (no lo hicimos)  …y me quedo con la sensación de que no supe entenderlo o tratarlo; pero ya se sabe…. potencia sin control….

El Riesling tenía una nariz muy interesante, con toques de fruta; manzana verde, piña, lima con algún toque mineral y de resina. En boca un marcado toque de carbónico (algo que me suele molestar bastante), ligerísimamente untuoso, con buen paso de boca. Rico (…salvo por el carbónico)

Como fin de fiesta y a los postres un vino de Oporto, de marcado acento alcohólico, que a mi personalmente no me motivo mucho.

Grandes vinos

En resumen: Otra noche para compartir cocina, mesa, menú, vinos y risas. Noches de arreglar el mundo, y de seguir aprendiendo de vinos… hasta de aquellos que no nos han gustado!

2 Responses to “DC#5: Trabajo en equipo”

  1. jos says:

    ¡¡¡OLÉ mi niño que bien cocina!!! La verdad es uqe fué una noche fantástica, y hay que ver que éxito tienes con las mujeres cap XD!

  2. Antipasti says:

    Re-Espectacular el revuelto (y mira que he probado unos cuantos) e imaginativo, y genial los peces de Jos que empiezan a ser un clásico, no hay pez que no domine Flambeator.
    Vinos: Matarromera apuesta sobre seguro, muy rico, el Anastasio un ejercicio de VinodeAutorismo con un resultado interesante pero falto de singularidad.
    Altar, no sé si la añada, la selección pero este vino es un dragster que descarrila en la primera curva.
    Riestling, bueno pero menor.
    Oporto, malo.

    ;)

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