lujo.
(Del lat. luxus).
1. m. Demasía en el adorno, en la pompa y en el regalo.
placer.
1. m. Goce, disfrute espiritual.
2. m. Satisfacción, sensación agradable producida por la realización o suscepción de algo que gusta o complace.
éxtasis.
(Del lat. tardío ex[s]tăsis, y este del gr. ἔκστασις).
1. m. Estado del alma enteramente embargada por un sentimiento de admiración, alegría, etc.
…aunque no os lo creais, estas fueron las sensaciones con las que salí el pasado martes de la Barbería de Maite Arbea.
Me he tomado la molestia de buscar sus definiciones (según la RAE), porque creo que ayudan a expresar las sensaciones.
La realidad es que el oficio de barbero es una de esas joyas de la arqueología laboral que en pleno siglo XXI cuesta encontrar. Los motivos pueden ser muchos: Ritmo de vida, tiempo, coste, falta de profesionales…
Es difícil y quizás inútil llegar a un diagnóstico, pero la realidad es que cada día es más dificil de encontrar un barbero en nuestras ciudades.
Yo tengo la suerte de tener uno en mi ciudad, en mi barrio, prácticamente en la manzana de al lado.
A pesar de esta proximidad, he de decir que ha sido mi primera vez. Nunca hasta ahora me había animado a probarlo, a pesar de habermelo planteado en muchas ocasiones.
En esta ocasión la excusa para este pequeño homenaje, ha sido mi amigo Josetxo.
A Josetxo le debo muchas cosas. Entre otras, multitud de suministros para el afeitado tradicional: navajas, cremas, cuchillas, brochas, etc. Además de eso, le debía otros favores …y como entre amigos eso de pagar los favores con vil metal queda un poco feo, pues le propuse el pago con algo que sabía le iba a encantar: Un afeitado en manos de profesionales.
(Josetxo meditando)
Como decía antes, la experiencia es un auténtico LUJO. Sales relajado, feliz y ves la vida de otra manera.
Es admirable el tiempo y el tesón que dedican en la Barbería de Maite a cada afeitado.
El proceso comienza con toallas, húmedas y calientes, para ir ablandando la barba y abriendo los poros. Una toalla, después otra más caliente y hasta una tercera más caliente todavía.
Después viene un masaje facial con un aceite de pre-afeitado (en esos momento yo estaba a punto de quedarme dormido en el sillón de puuuro relax)
Después una buena sesión de espuma caliente con brocha de pelo de tejón …y finalmente el afeitado a navaja. En realidad por legislación no es una navaja tradicional, sino una shavette de hojas recambiables; con lo cual cada cliente tiene una hoja nueva a su disposición.
Es espectacular la maestría con la que Maite maneja la navaja. Soltura, desparpajo y un pulso excelente. Cuando yo ya lo daba por terminado me preguntó: ¿Quieres que apure? Adelante, y tras varias pasadas más, tenía la cara como un culito de nene, brillante y suave.
(El Capitán DISFRUTANDO de su afeitado)
Para terminar toallas húmedas de refresco, un poco de aire para refrescar aftershave en bálsamo y un nuevo masaje facial. Reeeelax
Lo dicho: lujo, placer y éxtasis. Una experiencia que pienso repetir con cierta asiduidad.
Maite utiliza entre otras marcas productos de Truefit&Hill (que son una maravilla), que además los tiene disponibles para la venta, así que no me pude resistir a un aftershave en bálsamo de nombre tan marinero como Trafalgar, que ya había probado, y es una delicia.

Absolutamente recomendable. Probadlo si teneis oportunidad y conocereis una nueva sensación.
..por último una reflexión:
Esto es Wellness …y no una piscina de burbujas donde le han hervido los ###### a media ciudad!!

















Buenísimo post, me traerá grandes recuerdos siempre, mi primer afeitado en barbería ha sido con el Capitán,….eso no se olvida.
Un abrazo amigo, a buscar felicidad
Justo hoy que alguien de Pamplona me habia recomendado esta barberia .. voy y leo esteo post atrasado .. coincidencias de la vida !!!
En todo caso , una autentica rareza hoy dia , lo normal es que las barberias cierren y una mujer afeitando es una rareza al cuadrado !!
Ales (http://refineriadecaballeros.wordpress.com)
pues no es que tenga yo mucha barba, la verdad…
pero pone los pelos como escarpias ver todo lo que hacen…
hasta me animo igual¡¡¡¡