Con la XIII semana del picho ya finalizada, voy a contaros las últimas escapadas que he hecho estos días.
Empezamos por el Bar Burgalés. Su primer pincho: “Pulpo marinado con sorbete de gazpacho”…rico, pero sin más. La textura semi helada del sorbete me dejó frío y no me gustó mucho, la verdad.
El segundo pincho del Burgalés, un “Timbal de manzana asada rellena de carrillera y hongos” …La verdad es que no sé porqué le llaman timbal cuando es una manzana ENTERA. Directamente no me gustó, muy flojo, un exceso de manzana que no aporta nada. …ni siquiera el pretendido espectáculo. #fail.
La segunda parada fué en el Restaurante San Nicolas-La cocina vasca. Su primer pincho: “Torrija de foie”. Un pincho muy sencillo, pero francamente bueno. Una simple torrija napada con crema de foie y mermelada de arándanos. Rico…aunque algo simplista.
El segundo pincho de La cocina vasca: “Pasión de mar” Una tosta con un fondo de pisto, anchoas, germinados y salsa de cítricos. Rico …sin más.
Y el fin de la escapada: Bar Anaitasuna, uno de los grandes clásicos de Pamplona. Su primer pincho: “Chipirón relleno de alcachofa, con crujiente de alcachofa y cebolla caramelizada”. Un nombre muy muy largo para un pincho correcto y sin más pretensiones.
El segundo pincho del Anaitasuna: “Saquito de Txangurro con verduritas y salsa de marisco”. Muy muy rico (el txangurro nunca falla). Un clásico en cuanto al sabor, pero muy flojo en la presentación.
Fue una escapada entre semana, pero la sensación que me quedó fué de bastante desidia por parte de los locales. Si le ponemos TAN poco entusiasmo en una semana especial, no quiero pensar como será el servicio una semana cualquiera.
…mañana más!



















